Elegir entre poliéster y polietileno es la duda #1 de nuestros clientes. Aquí analizamos por qué el PRFV gana en entornos industriales y de larga duración.
1. Resistencia Estructural
El PRFV actúa como el hormigón armado: la fibra de vidrio aporta rigidez mientras la resina da cohesión. El plástico (PEHD), al ser un termoplástico, tiende a deformarse con el peso del agua y los cambios de presión.
2. Comportamiento Térmico
Bajo el sol de España, el plástico cristaliza y se vuelve quebradizo. El poliéster de Depofibra está protegido con Gelcoat, bloqueando los rayos UV y manteniendo la temperatura interior mucho más estable.
Veredicto
Para almacenamiento temporal, el plástico cumple. Para una solución que dure 30 años, el Poliéster Reforzado es la única inversión inteligente.